Confesión ardiente: El vibrador que me hizo correrme como nunca en agosto del 2006
Era agosto del 2006, hacía un calor de locos en nuestra casa de las afueras de Bruselas. Llevábamos diez años casados, nuestra segunda hija tenía apenas un año y la mayor estaba de viaje con amigos en la playa. Yo, Isa, seguía sintiendo ese fuego por mi marido, pero la rutina… uf, nos había enfriado … Read more