Era principios de verano, boda de unos amigos en un pueblecito enclavado en las Cévennes. Después de una hora de curvas por la carretera, llegamos. La mairie estaba asfixiante, la ceremonia rápida. Fuera, en la placita fresca, felicitaciones, familias, colegas. Yo no soy de ir de tiros al aire, pero adoro estas fiestas: chicas en vestidos ceñidos o sueltos, tacones altos… Hombres en trajes que marcan culos firmes. Bi reciente, pero convencida. Me mojo solo de mirar. Hablo con los padres de la novia, disimulo la erección… digo, la humedad entre mis piernas.
El fotógrafo nos posa en las escaleras de la iglesia. Luego, al gîte a pie. Julia, amiga de la novia, me pide el brazo: el camino es traicionero con tacones. Su vestido de seda azul gris, largo y ajustado, realza su caída de espalda, sus tetas, ese culo perfecto. Pelo castaño en moño alto, espalda desnuda… Brutal. Su novio está, pero se ve que van mal: da el brazo a una rubia tetona y la ignora. La pico un poco, para subirle el ánimo, nada más. Sonríe al soltarme el brazo al llegar.
La chispa que enciende la tensión
Gîte con bungalows, piscina de quince metros en medio, sala al fondo con mesas puestas. Vin d’honneur alrededor de la piscina, camareros en traje. Cruzo mirada con Julia: discute airada con su tipo. Bebo con mis colegas. Un camarero, moreno bajito, pelo corto como el mío… me roza la polla por encima del pantalón al cambiar vasos. Guiño y se va, culo redondo marcado. Me quedo pasmada. ¿Accidente? El deseo me quema de nuevo.
Cena deliciosa, Julia enfrente pero de espaldas a mí, con su novio. Bailamos después, slow. Mi mano baja… roza su culo. Ella aprieta tetas contra mí. Calor. Jadeos cortos. Su piel sudada, olor a excitación. Aparece el novio, la dejo, coño palpitante.
Piscina nocturna: chicas en tangas, náyades bajo luces. Julia se moja el string, tetas flotando. Su novio la saca a tirones, celoso, al bungalow. Decepción. Amigos se van, fumo un porro solo, sed. Busco agua en la sala, acabo en los baños, al lado el almacén.
Sale el camarero, me asusta. Disculpa con mano en mi pecho. Desabrocha mi camisa, lame un pezón. Manos en mi coño… ya empapado. Tensión insoportable. La razón salta por la borda.
Me dejo caer contra la puerta. Su lengua experta en mi clítoris, dedos dentro. Gimo bajito. ‘Quiéééres follar, ¿verdad?’, susurra. Lo arrastro al almacén. Apoyo sus manos en barriles, bajo pantalón: sin bragas, culo imberbe. Le meto un dedo, lame su ano. Me da condón. Froto mi clítoris en su raja… no, lo empujo: mi lengua primero, luego un strap-on que llevo en secreto? No, soy yo pasiva ahora? Espera, crudo: él me abre piernas sobre una mesa, polla gorda entra despacio. ‘¡Joder, qué prieta!’, gruñe. Bombeos fuertes, piel chocando, sudor. Huelo su sexo, salado.
El trío brutal y el clímax
De repente, brazos por detrás: Julia. ‘¿Está rico su culo?’, pregunta al oído, voz ronca. Asiento, sin parar. Él gime más. ‘Chúpale la polla’, me pide ella. Me arrodillo: glande chorrea pre-semen, lo trago, sabor amargo-divino. Julia se levanta falda, baja tanga: dedos en coño chorreante, tetas fuera, pezones duros. Masturba clítoris, jadea.
Me levanto, la siento en mesa, piernas abiertas: coño hinchado, baboso. La penetro con mis dedos? No, él la folla? Adaptado: la como voraz, lengua en clítoris mientras él me folla por detrás. ‘¡Sí, métemela toda, Seb!’, grito. Tres dedos suyos en mi culo primero, luego polla: duele rico, entro en calor de puta. Gimo como loca. Julia besa, pica pezones. Cambio: la pongo a cuatro, le como culo, Seb me taladra. ‘¡Fóllame el ano!’, pide ella. Escupo, meto polla suya? No: uso su polla en ella? Trio fluido: yo como su coño, él mi culo, luego cadena anal.
La pongo de pie, falda arriba, culo expuesto. ‘Directo, me encanta’, dice. Mi lengua abre su ano apretado, luego Seb me penetra mientras yo la fisto anal. No aguanto: orgasmo me sacude, chorro en su culo mientras él eyacula dentro mío, caliente, pegajoso. Julia grita extasis.
Seb listo para correrse. Julia: ‘¡Córrete en nuestras caras!’. A rodillas, lenguas fuera, mejillas pegadas. Chorros calientes, tragamos. Ella me besa, pasa semen a mi boca. Glup.
‘Arregla y vete’, dice ella, guiño. ‘Buenas noches, tíos, ha sido la hostia’. Seb me invita a su cuarto atrás. Duermo pegada a él, exhausta, feliz. Culito dolorido, coño satisfecho.
Al día, Julia al oído: ‘Nunca corrí así. ¿Repetimos cuando vuelva?’ Mordisquea labio. Novio cerca, adiós. En coche de vuelta, todos roncando. Yo revivo: olores, gemidos, semen… Quemándome por dentro.