¡Ay, chicas, aún me tiemblan las piernas al recordarlo! Era el primer día de la uni, corriendo al amphi 3, tarde como siempre. De repente, ‘¡Chloe!’ Esa voz… Me giro y ¡boom! Alex, mi mejor amiga de la infancia, rubia, con esa sonrisa que me derrite. ‘¡Alexandra! ¿Qué coño haces aquí? Pensé que estabas en Estados Unidos con tus padres…’ Se ríe, nos abrazamos fuerte, oliendo su perfume dulce mezclado con el mío. Terminamos a las 12, nos vemos después.
Todo el día pensando en ella, el corazón latiendo rápido. A mediodía, ahí está, jean ajustado, camiseta rosa chillona, balanceándose impaciente. ‘¡Es el mejor día de mi vida!’ Me coge las manos, piel caliente contra la mía. Vamos a un café, no al comedor. Me cuenta su rollo en Houston: ciudades que no duermen, pero demasiado grande, desigual. Volvió por su cuenta después del bachillerato. Vive en un estudiito cerca. Yo le suelto lo del divorcio de mis padres, sola total. Me aprieta la mano: ‘Cuenta conmigo, siempre.’
La Chispa que Enciende el Deseo
Côté chicos, desierto. Ella… duda, sonrisa rara. ‘Mañana viernes, noche de chicas en mi casa. Duermes conmigo, ¿vale?’ ¡Sí! Compramos salmón ahumado, vodka, patatas. En su piso, Ikea total, cama de dos. Nos sentamos, vodka fluyendo, risas, recuerdos. De repente: ‘Chloe, nunca te he visto desnuda…’ Me acerco, alcohol subiendo. ‘¿Y eso te molesta?’ Se pega: ‘No, me excita.’ ¡Hostia! ‘¿Lesbiana?’ ‘Siempre te quise, celosa de tus novios.’ Me levanto furiosa: ‘¡No soy así!’ Salgo, llueve a cántaros, sin paraguas. En la estación, sin tren. Lloro. Mensaje: ‘Vuélvete.’ Ahí está, con paraguas. Nos reímos nerviosas. ‘Ven a secarte.’
Bajo la ducha caliente, ella me seca el pelo, peinador suyo. ‘Olvidé pijama.’ ‘Yo duermo desnuda.’ Ideas sucias… Salgo en slip y peinador. Ella en camiseta oversized, sin nada abajo. ‘¿Tú con bragas?’ Levanta la camiseta: coño depilado, labios hinchados ya. Me quito el peinador, tetas al aire. ‘¡Qué pechos tan bonitos!’ Se quita la camiseta, pechitos perfectos, rosados. Manos en mis tetas, pezones duros. ‘Al cama…’ Tensa, pero: ‘Quítame las bragas tú.’ Se arrodilla, baja despacio, aliento en mi monte. Desnuda total.
El Clímax Brutal y el Después Dulce
Sus manos bajan por mi espalda, calor abrasador. Boca en mi cuello, mordiscos suaves. Tetas en sus labios, lengua girando clítoris… no, espera, primero pezones. Chupando fuerte, tirando, yo gimo: ‘Ah… Alex…’ Beso en boca, lenguas enredadas, saliva dulce. Manos en mi culo, apretando. Baja, dedos abriendo labios, humedad chorreando. ‘Estás empapada, puta.’ Dedo en clítoris, frotando rápido. ‘¡Joder, sí!’ Otro dedo dentro, curvado, tocando punto G. Piernas temblando, olor a coño fuerte, sudor mezclado. La empujo a la cama, yo encima, tetas rozando. Le chupo pezones, mordiendo, ella jadea: ‘¡Más, Chloe, fóllame!’ Mano en su coño, resbaladizo, clítoris hinchado como botón. Dedos dentro, tres, bombeando. Grita: ‘¡Me corro!’ Chorros calientes en mi mano.
La monto, coños frotándose, clítoris contra clítoris, resbaloso, rápido. ‘¡Fóllame duro!’ Gruñidos, piel sudada pegada, aliento corto. Orgasmo me parte: ‘¡Me vengo, hostia!’ Espasmos, grito ahogado, jugos mezclados. Ella después, arqueándose. Colapso encima, corazones latiendo juntos.
Agotadas, sudorosas, nos acurrucamos. ‘Fue mi primera vez, Chloe… Increíble.’ Beso suave: ‘La mía también. Mañana te devuelvo el favor.’ Olor a sexo en sábanas, cuerpos calientes. Feliz, plena. Ahora, cada recuerdo me moja de nuevo.