Ay, chicas, aún tiemblo al recordarlo. Era mi cumpleaños y mi chico me regaló una noche en un palacio en París. Llegamos en Thalys, paseamos por la ciudad, y entramos en esa suite de ensueño: cama enorme de casi dos metros, salón amplio, baño con jacuzzi de mármol puro. Me duché con calma, me puse la lencería que él me dio: sujetador sin tirantes que deja mis tetas casi al aire, tanga de encaje negro que deja ver mi coño depilado, liso como la seda, medias color carne y un vestidito negro ajustado. Bajamos al restaurante gourmet. Ambiente íntimo, comida de lujo, vinos que queman la garganta.
En la mesa de al lado, dos negros impresionantes, elegantes, con una rubia de ojos verdes que babeaba. Le susurro a mi chico: ‘Joder, esa tía tiene suerte, rodeada de esos toros’. Él sonríe pícaro. Al final del postre, él va al baño. La rubia pasa, me saluda con una mirada cómplice. Vuelven los dos negros, me dicen ‘Buenas noches, preciosa’. Mis pezones se marcan duros bajo la tela. Tomamos café y subimos. 23:15. Abro la puerta con la tarjeta. La habitación en penumbra… y en un rincón, un biombo blanco con dos bultos saliendo por agujeros. ‘¡Cariño, nos equivocamos de habitación!’, digo yo, dando media vuelta. Él me besa: ‘No, mi amor, es tu sorpresa. ¡Feliz cumpleaños!’. Me quedo helada. Me acerco… uf, no son esculturas. Dos pollas humanas. La de la derecha, negra, gruesa, rizada, con pelitos. La izquierda, ébano puro, larga y fina. Coincidencia rarísima con los del restaurante.
La Chispa que Enciende el Fuego
Temblando, me arrodillo en el cojín. Se mueven. Mi mano derecha las toca… dios, palpitan, crecen calientes. La piel suave, venas hinchadas. Mi chico me acaricia el culo por encima del vestido. La polla gruesa se pone horizontal. Me lanzo, labios en el glande enorme, salado. Mano izquierda en la larga, la masturbo de abajo arriba. Pasa a 20 cm. Chupo alternando, olor a macho fuerte, salvaje. Me mojo el coño ya, string empapado.
De repente, él me pone un antifaz. Oscuridad total. ‘Confía en mí’, dice. Manos suaves me ponen un collar, cadena fría entre mis tetas. Deslizan breteles, sujetador cae, tetas libres. Boca en un pezón, mano en el otro. Más manos quitan vestido, tanga… lengua en mi clítoris. Gimo fuerte: ‘¡Ay, sí…!’. Me quedo en medias y tacones. Tiran de la cadena, camino a tientas al salón. Me sientan en sillón de cuero frío en el culo. Champán en labios: ‘A tu salud, amor’. Gotea en tetas, lengua lo lame. Polla con champán en mi boca, la chupo ansiosa. Manos abren piernas, quitan medias. Líquido en polla, chorrea a mi coño. Lamo esa verga canela. Luego, al cama. Manos atadas con seda, piernas abiertas. Quita antifaz… ¡Joder! Los dos negros a mi lado, acariciando tetas. Y la rubia… chupándosela a mi chico en el centro, en corsé negro, tetas como las mías.
Aceite caliente en mi piel, monoï y ylang-ylang. Cuatro manos masajean lento, dedos en clítoris me電trifican. Miro hipnotizada su polla en la boca de ella. Cierro ojos, gimo. Lengua experta en mi coño, dedo en entrada. Es la rubia, chupando mi botón. Coño inunda. ‘¡Más, por favor!’. Flash de fotos. Dos glande en mis labios, lamo bordes, alterno: gruesa, larga… La rubia dice: ‘Está lista’. Mi chico entra en mi coño chorreante, ella lame clítoris. Sale, ella la chupa y mete de nuevo. Negro largo folla a rubia en perrito a un metro. Yo chupo la gruesa, labios estirados. Gimo ahogada.
Explosión de Placer Sin Filtros
Cambio: mi chico a mi boca, larga polla me llena el coño hasta el fondo. ‘¡Dios, tan profundo!’. Nunca tan hondo. Chupo su polla dura. Rubia cabalga la gruesa. Libero manos, agarro culos negros. Acelero. Casi corro. ‘¡Ok!’, dice él. Sale el negro. Rubia me pone a cabalgar la gruesa: glande enorme abre coño. Dedo en ano… entra lento. Luego la larga, aceitada, en mi culo. ‘¡Despacio, joder!’. Doble penetración real. Coño y culo llenos, exploto. Squirt en sus vientres. Orgasmo doble, grito: ‘¡Me corro… folladme!’. Fotos. Rubia en perrito, mi chico la folla cerca. Otro orgasmo. Él eyacula en su boca, ella traga.
Larga acelera en culo, leche caliente en espalda. Me ponen de rodillas, limpio verga con lengua, masturbo gruesa: chorros en cara, cuello, tetas. Clítoris sensible, exhausta.
Rubia nos lleva al jacuzzi burbujeante. Agua caliente relaja, nos besamos sin palabras, limpiamos sudor y semen. Salimos, habitación vacía, sábanas impecables. ¿Sueño? ¿Real? Nos acostamos. 2:30. Al día siguiente, paquete: DVD grabado con tres cámaras. Sonrío cansada, coño aún latiendo. Mejor cumpleaños ever.