Confesión ardiente en el Museo del Erotismo: atada y follada sin control

Pareja abrazada

Dios, aún me tiemblan las piernas al recordarlo. Mi marido me llevó al Museo del Erotismo un agosto caluroso en París. Pocos visitantes, sol radiante afuera. Llevaba una falda roja de algodón ligera, hasta medio muslo, zapatos de tacón bajo que realzaban mis piernas desnudas. Arriba, un jersey azul fino de cachemira, escote en V, … Read more

Confesión ardiente: Mi noche de sexo salvaje con un desconocido en el congreso

Ambiente íntimo de boudoir

Dios, ¿quién entiende esa atracción que te golpea de repente? Estaba en ese congreso aburrido, lejos de casa, de mi marido y los niños. Hoteles impersonales, gente que no ves dos veces. Fumo un Marlboro en el porche del hotel antes de la primera charla. Él sale, me ve, sonríe. Le ofrezco un cigarro, aunque … Read more