Confesión ardiente: sin bragas en la terraza y su polla en mi boca
Ese día de finales de septiembre, el sol aún calentaba la costa. Me puse una falda ajustada, cortita, y una blusa fina que dejaba ver mis pezones duros. Nada debajo, ni tanga ni sujetador. ‘Espera en el salón, mi amor’, le dije mientras me arreglaba en el baño. Salí con tacones altos, las piernas bronceadas … Read more