Confesión ardiente: Mi polvo inolvidable con el faraón del mercado
Estaba tan harta, joder, este julio de mierda. Mi marido Antonio volvía los viernes por obligación, con Cécile en su cabeza. Me follaba pensando en ella, yo fingía gemidos para acabar rápido. Se largaba lunes a las siete. Iba al mercado con los niños para ver gente. Cuando hacía sol, playa por la tarde. Allí … Read more