Confesión ardiente: Mi polvo salvaje con los moteros en la ducha del hotel
Llegué al hotel cerca de Poitiers, exhausta del viaje en coche. El sol pegaba fuerte, así que directo a la piscina. Me puse el bikini, aunque ya no lo soporto mucho, y me tiré al agua. Salí y al vestuario, ducha compartida, antigua, sin puerta. Ahí estaba ella, Christine, una motera de unos cincuenta, tetas … Read more