Ay, no sabes lo que sentí cuando marqué el código de su nuevo edificio. Mi corazón latía como loco, subiendo en el ascensor con la bici al lado. Su voz en el interfono: ‘¡Hola, guapo!’, y la puerta zumbó. Empujé la del 14, entreabierta, y ahí estaba ella, Sofia, mi vecina secreta, con una bata ligera que apenas tapaba nada. Pelo en moño deshecho, nuca al aire… Mmm, irresistible.
‘¡Bienvenido a mi paraíso!’, dijo riendo, colgándose de mi cuello. Sus labios frescos contra los míos, su lengua juguetona. Olía a vainilla y deseo. La abracé por la cintura, sintiendo su calor a través de la tela fina. Caminamos adentro, ella cerró con doble vuelta. ‘Así no huyes’, susurró pícara.
La llegada que enciende la chispa
La vista desde la ventana gigante me dejó sin aliento: Montréal abajo, el río, colinas lejanas. Nubes corriendo. ‘Te dije que la vista era buena’, murmuró pegada a mi espalda, pechos contra mis omóplatas. Sus manos bajaron por mi pecho. Yo, tieso ya. ‘¿Hambre? ¿Sed?’, preguntó. ‘Solo de ti’, respondí, girándome.
Le subí la bata, piel desnuda, tetas firmes subiendo y bajando. La miré entera, tragando saliva. La besé duro, agarrando su culo redondo. Mi muslo entre sus piernas, presionando su coño húmedo. Dedos dentro, pulgar en el clítoris. ‘¡Eh…!’, balbuceó ofendida, pero temblando. La hice correrse rápido, jadeos roncos, mordiéndome la oreja. Su jugo chorreando por mi mano.
Phase 2
Me arrodillé, besé su coño palpitante. Lengua adentro, oliendo su sexo dulce y salvaje. Sus caderas ondulando, guiándome. La empujé al muro, dedos en su chochito, dos, tres, frotando esa pared rugosa. Sentí algo duro atrás: ¡un butt-plug! ‘¿Qué es esto?’, pregunté asombrado. ‘Luego te cuento…’, gimió, frotándose en mi barba de días.
Sus tetas en sus manos, pezones duros. La pellizqué fuerte, ella gruñó. Orgasmos uno tras otro: clítoris, punto G, culo lleno. ‘¡Sí, joder, más!’, gritaba. Cara empapada de su miel. Me levanté, besos con su sabor en mi boca. Ella, aún temblando.
El clímax brutal y el dulce agotamiento
Me quitó el pantalón, mi polla dura, goteando. ‘Te esperaba mucho’, dijo lamiendo mi vientre. Al sofá, 69 perfecto. Su boca tragándome entero, lengua en el glande. Yo lamiendo su coño invertido, dedos farfouillant con el plug. Ella corriéndose en mi boca, ahogada en mi verga.
‘¿Me follas a cuatro?’, pedí. Se puso perra, plug brillando entre nalgas. Entré despacio, su coño apretando por el plug al lado. ¡Joder, qué presión! La taladré fuerte, sudor por todos lados. ‘¡Sophie, sí!’, gemí. Sus ‘¡Alexis, más!’ me volvían loco. Orgasmo mío explotando, chorros dentro, ella convulsionando conmigo.
Phase 3
Quedamos jadeando, yo quieto en ella, plugs de placer. ‘La vista era brutal’, dije. ‘La próxima, te pongo frente a la ventana’, rio ella, pelo pegado a la cara. Hablamos del plug: ‘Me llena el culo constante, imagino tu polla ahí. Doble penetración… exquisita’. Me excita oír sus pajas solitarias.
Agotados, abrazados. Cansancio feliz, olor a sexo en el aire. Su piel caliente contra la mía, recordando cada espasmo. Ya ansío la próxima, con ella follándome el alma.