Confesión caliente: Mi castigo público con el látigo en el coño

Ay, chicas, aún me tiemblan las piernas al recordarlo. Fue en esa fiesta loca con mis amantes Julia y Cristina, nuestras ahijadas y sus amigas. Diez años juntas, polyamour total, todo fluía. Pero yo, tonta, había fanfarroneado antes. ‘Si me pilláis, me dejo azotar en público’, dije. Y ahí estaban, recordándomelo con sonrisas malvadas. No … Read more