Confesión ardiente: Mi mamada sorpresa en la oficina a pleno mediodía

Ay, Dios… Son las doce y media y mi despertador del demonio me saca de la siesta mental. Llevo toda la mañana pegada al ordenador, respondiendo quejas de clientes cabreados con nuestros productos de comida. Trabajo en una multinacional agroalimentaria, y mi mesa es un caos de papeles. La cabeza me va a estallar, joder. … Read more