Confesión caliente: Mi marido devoró mis muslos con la polla tiesa en el salón

Al día siguiente, me puse el vestido rojo a propósito. Sentía sus ojos clavados en mí todo el rato. ‘Me he puesto las medias, claro’, le dije guiñando un ojo. ‘¿Me las enseñas, por favor?’, murmuró con voz ronca. ‘Hum… eso te va a poner cachondo otra vez, ¿verdad, cariño?’. Él insistió: ‘Sí, muéstramelas, muéstrame’. … Read more