Confesión ardiente: Mi vecino me lavó el pelo, me afeitó el coño y me folló como un loco

Desde que nos mudamos a este pueblito, me llevo bien con los vecinos. Vivo sola, sin coche, y Fran, el de al lado, siempre me echa una mano. Hace un mes y medio me rompí la muñeca, el brazo en cabestrillo, y no podía ni peinarme. Esa noche, su mujer Elisa, partera, estaba de guardia … Read more