Confesión: Rescatado en la prisión, follada salvaje antes de huir

Dios mío… aún tiemblo al recordarlo. Estaba encadenada en esa celda mugrienta del bloque F, número 66, en la prisión de Tal-Mania. Esas vigilantes hermafroditas me habían usado como puta. Me tenían colgando por las muñecas, desnuda, sudorosa. La última me follaba el coño con su verga gorda, gruñendo como cerda en celo. Olía a … Read more