Confesión ardiente: Mi polvo brutal con el herrero en las calles calientes de la ciudad

Ay, chicas, aún me tiemblan las piernas al recordarlo. Fue ayer, en las calles abarrotadas de esta ciudad infernal, Netel, con el sol quemando todo. Yo, con mi capa roja cubriendo estas tetas que no paran de moverse, buscaba a un herrero legendario. Lacker, decían, el que forja armas para diosas como yo. Entré en … Read more