Confesión ardiente: El vaudú que me hizo correrme como nunca
Ay, chicas, no sabéis lo que me pasó hace unos días en esa isla perdida. Mi amor, Cati, estaba hecha mierda. Dos días en la cama, sin hablar, sin esa mirada que me volvía loca cuando nos follábamos. Sus ojos… apagados. Yo la quería con toda el alma, pero su coño y el mío gritaban … Read more