Confesión en la Escalera: Mi Polla Dura y Mi Coño Empapado
Bajaba las escaleras de ese edificio viejo, tacones rojos clavándose en cada peldaño. Clac, clac. El sonido rebotaba en las paredes, acelerando mi pulso. Sudaba un poco, la falda negra corta rozándome los muslos. De pronto, en el rellano, lo vi. Doble en dos, jadeando, camisa pegada al pecho por el sudor. Nuestras miradas chocaron. … Read more