Mi ofrenda en la oscuridad: follada salvaje por entidades invisibles
Llegué al lago en mi velero al atardecer. La brisa me erizaba la piel. Solté el ancla y me quité todo. Desnuda, bajé por la escalerilla. El agua fría me besó las piernas… las caderas… el coño. Respiré hondo y me hundí. Libre, girando en la bahía escondida. Subí jadeando, el sol secándome la piel … Read more