Confesión: Mi amante me convirtió en su juguete líquido y nos follamos a todas en la piscina
Era una noche de lluvia torrencial, de esas que te clavan en casa. Yo, Ámbar, estaba sentada junto a la ventana, mirando cómo las gotas resbalaban por el cristal. Melancólica, susurré: ‘A veces quisiera ser una gota… colarme en todos lados, debe ser… jodidamente placentero’. Miré a Rosa, mi amante, con esa complicidad que la … Read more