Confesión ardiente: Mi primer trío real con mi marido y un semental negro

Era un sábado de los ochenta, sin móviles ni internet, solo nosotros dos en la cama. Me acurruqué contra el cuerpo caliente de Nacho, mi marido. Su mano bajaba por mi vientre redondito, rozaba mi monte de Venus hinchado… Uff, ya sentía su polla dura contra mi culo. Le dejé jugar con mis tetas, pellizcando … Read more