Confesión ardiente: Mi polvo salvaje como Catwoman con el DD en el juego erótico

¡Dios, aún me tiemblan las piernas al recordarlo! Soy Catherine, o mejor dicho, Catwoman esa noche. En ese programa loco, ‘Box a Malices’, todos disfrazados como putos pervertidos. Yo con mi latex negro ajustado, orejas rosas y cola saliendo del culo. El latex me apretaba las tetas y el coño, cada paso era una caricia sucia. Ahí estaba él, Le DD Cassé, o sea, el DD Qu’Au Cul, disfrazado de M&M’s rojo, con su paquete marcado bajo el traje brillante. Sus ojos me comían viva desde el principio.

Entramos al plató, aplausos, risas. Yo moviendo la cola, él contando chistes guarros sobre percutir culos. ‘¡Puedo follarte como un calot!’, dice riendo. Siento su mirada clavada en mis nalgas. En la primera prueba, con el pintalabios, acabo con un tío bueno, le bajo el bóxer y su polla me roza la boca. Pero miro a DD, que besa culos y tetas con esa lengua juguetona. Mi coño palpita. Sudor bajo el latex, calor subiendo. Él me guiña, yo me muerdo el labio. Tension insoportable.

La tensión que me quemaba por dentro

Luego, binomios. Yo elijo: ‘¡Qu’Au Cul, con tu caramelo!’. Nos llaman CD. Entramos al box, quince minutos solos. ‘¿Qué coño hacemos?’, digo jadeando. Él se pega: ‘Catwoman necesita leche de M&M’. Su aliento caliente en mi cuello, olor a hombre excitado. Manos por todas partes. ‘Más apretado, DD’, gimo mientras me sube el latex. Mi razón se va a la mierda. ‘Fóllame ya’, susurro. Besos salvajes, lenguas enredadas, sabor a frambuesa del pintalabios.

¡Pum! Me arranca la cola, dedo en mi ano. ‘Estás chorreando, puta gata’. Le bajo el traje, su polla salta, gorda, venosa, cabeza morada brillando. La agarro, dura como hierro, caliente. Me arrodillo, la chupo: lap-lap, profunda hasta la garganta. Él gruñe: ‘Joder, qué boca…’. Saliva goteando, bolas pesadas en mi barbilla. Me pone contra la pared, latex rasgado. Piernas abiertas, su lengua en mi coño: lametazos largos, chupando clítoris hinchado. ‘Huele a sexo puro’, murmura. Gimo alto, ‘¡No pares, cabrón!’.

El polvo brutal y el clímax sin frenos

Me penetra de golpe. Polla enorme abriéndose paso, estirándome el coño. ‘¡Aaaah!’, grito. Empuja fuerte, piel contra piel chapoteando. Sudor mezclado, olor a polla y coño mojado. Me folla como animal: patadas profundas, tetas botando. ‘Tu culo es mío’, dice metiendo dedo atrás. Yo araño su espalda de M&M: ‘Más duro, rómpeme’. Cambiamos, yo encima cabalgando, polla clavada hasta el fondo. Clítoris frotando su pubis, orgasmos uno tras otro. ‘Me corro… ¡joder!’, exploto, chorros calientes. Él aguanta, me voltea a cuatro, embiste culo arriba. ‘¡Toma mi leche!’, ruge y eyacula dentro, chorros espesos quemando.

Chrono suena, pero nos da igual. Caemos exhaustos, cuerpos pegajosos de sudor y semen. Él besándome cuello: ‘Eres una diosa follable’. Yo riendo flojo, coño palpitando aún con su corrida goteando. Salimos fingiendo la escena tonta de la chimenea, pero dentro ardíamos. Ahora, sola en casa, me toco recordando su polla gruesa, el olor, los gemidos. Fatiga buena, sonrisa pícara. ¿Repetir? Cuando quieras, DD. Mi coño te espera.

Leave a Comment