Confesión ardiente: Mi mamada sorpresa en la oficina a pleno mediodía

Ay, Dios… Son las doce y media y mi despertador del demonio me saca de la siesta mental. Llevo toda la mañana pegada al ordenador, respondiendo quejas de clientes cabreados con nuestros productos de comida. Trabajo en una multinacional agroalimentaria, y mi mesa es un caos de papeles. La cabeza me va a estallar, joder.

No tengo tiempo de bajar a comer, como siempre. Llamo al chino de abajo, simpáticos ellos, pido fideos saltados y pollo al jengibre, esa acidez dulce que me vuelve loca. Ironía total: vivo de comida y ni un bocado gratis. Llega en diez minutos, quince euros volados. Buenísimo, nunca falla.

La chispa que enciende el fuego

Vuelvo al curro mientras como, intentando no pringarme con los palillos. Error. Un chorro de salsa cae en mi camisa blanca. ¡Mierda!

Justo entonces, entra Pablo en mi despacho. “Hola”, dice. Lo oigo llegar, pero no le hago caso. Viene a menudo a charlar, es un buen tío. Pablo es alto, moreno, con ojos verdes que hipnotizan, sonrisa pícara y un cuerpo que se nota bajo la camisa. Siempre lo vi como colega formal, pero hoy… algo me quema dentro.

“¡Hola!”, insiste. No levanto la vista, lavo la mancha cabrona. “Sí, pasa. ¿Qué quieres?”, gruño, de mal humor.

“¡Que me mires de una puta vez!”

Le echo un vistazo rápido. “Mejor, ¡mírame bien!”

Me quedo muda. No, espera… Yo soy la que actúa. Me planto en la puerta, apoyada en el marco, brazos en alto, piernas abiertas… y desnuda del todo. Luces fluorescentes me iluminan la piel. ¿Cómo crucé el pasillo así? Piso vacío, todos comen fuera. Solo nosotros.

“Cierra la puerta”, susurro, con el corazón a mil. Se atraganta con sus fideos. Traga saliva, pasa la mano por la cara. Sudor en su frente.

“No hay nadie, tranquilo. Solo tú y yo. Vamos a pasarlo bomba.”

Sonrío pícara. Él tiembla. “Sophie… digo, ¿estás loca?”

Ignoro y me acerco, me inclino, aprieto mis tetas grandes contra los brazos. Se le cae la mandíbula. Libero los pechos, chupo mi dedo índice, lo bajo por el cuello, vientre… hasta mi coño húmedo. Gimo bajito, ojos cerrados, cabeza atrás. Mi cadena con corazoncito rojo se pierde entre mis tetas duras, pezones tiesos. Vientre blandito, piercing en ombligo, tataje de dragón sobre mi pubis recortado. Muslos gorditos, piel rosada. Me toco furiosa, clítoris hinchado, olor a sexo llenando el aire.

Él suda, aire pesado, oficina como selva húmeda. Se desata la corbata, desabrocha camisa. Yo gimo más fuerte, cuerpo retorciéndose, tetas a la boca, lamiendo pezones. La tensión es insoportable. Razón volando por la ventana.

“¿Qué coño es esto?”, balbucea.

La explosión de placer sin frenos

“Quería ver cómo reaccionas, Pablo. ¿Te gusta?”

“Joder, sí…”

Me apoyo en su mesa, beso su mejilla roja. Frotando mi culo al salir. Él salta, tropieza con cables, cae de culo. Río. Bajo la vista: polla enorme marcando pantalón.

“¡Pobre! ¿Qué hago para compensar?”

“Acaba lo que empezaste, puta loca.”

Lo beso gula, lengua dulce de chupa-chups. Manos expertas: desabrocho pantalón, saco su verga tiesa, 18 cm palpitando. La meneo lento, luego rápido. Ojos felinos, suyos. Calor intenso, gota sudor que lamo.

Nos pegamos, él al escritorio, yo bajando de rodillas, quitándole pantalón. Besos en vientre, muslos, evitando la polla que asturbo. Lamo huevos, chupo la verga entera. Boca caliente, saliva fresca en su piel ardiente. Se quita camisa, gime.

Glande como fresa, la engullo, lengua girando. Va-et-vient brutal, manos en huevos, baba lubricando. Tetas envolviendo polla, sube-baja, lengua en punta. Él ruge. Dedo en ano, suave. Explota: chorros potentes en boca, trago todo, déglutir audible. Sigo, otra corrida, leche en dedos, los chupo mirándolo.

Me levanto, beso pasional, sabor a semen. “¿Te gustó? Yo estoy empapada.”

“Joder, sí. Más pronto.”

“Si eres bueno, te follo entero.”

Me voy meneando culo. Él solo, polla al aire aún dura, fideos fríos. Yo, piernas temblando, coño chorreando, recuerdo su sabor salado, calor piel, aliento corto. Fatiga dulce, sonrisa tonta. Mañana, más.

Leave a Comment