Confesión ardiente: Mi polvo prohibido con el cocinero en el Col del Útero

Estaba herida, joder, con un corte profundo en el torso que ardía como el infierno. Me había colado por el Col del Útero, ese paso maldito que separa nuestro imperio de la Phallussie, esos cabrones que se resisten a extinguirse. Perdida en el bosque, sudorosa, con el corazón latiendo fuerte… entonces lo vi. Un tío … Read more