Confesión ardiente: El día que me follé al formador en un motel cutre

Trabajo en una empresa de suministros de oficina. Viene este tío, Marc, a formarnos en un nuevo software. Divorciado, unos 45, mirada intensa, sonrisa que derrite. Todas mujeres en la sala, pero yo… uf, desde el primer día sus ojos se clavan en mí. Yo, casada, 40 tacos, dos chavales grandes, pero con cuerpo de … Read more