Confesión caliente: El escaramujo que me hizo correrme como nunca

Ay, chicas, no sé por dónde empezar. Soy Patricia, de un pueblito perdido en la sierra. Volví hace meses para arreglar la casa de mis abuelos, y uf… todo cambió con él. Estaba recogiendo escaramujos para mis chinchillas, esas bolitas de pelo que me salvan la soledad. El bosque olía a tierra húmeda, las espinas … Read more