Confesión Ardiente: Mi Noche de Sexo Salvaje con el Dios del Otoño
Dios mío, todo estaba parado. El tiempo se había congelado en el equinoccio de otoño. El sol clavado en el cielo, ni un pájaro, ni una hoja moviéndose. Yo, en mi cabaña en el bosque, al borde del colapso. Salí a caminar, desesperada. Y entonces… lo vi. Bajo un roble enorme, semienterrado en hojas secas, … Read more