Confesión ardiente: té con la viuda viciosa de la iglesia
Ay, chicas, no os lo vais a creer. Ayer, después de misa, acabé en casa de Michelle, esa viuda tan pía de la coral. Yo con mis medias taupe y liguero escondidos bajo la falda, sintiendo cómo la braguita se me pegaba al coño por lo mojada que estaba. Pensaba en el jefe follándome, en … Read more