Confesión ardiente: follé a mi jefe herido hasta perder el control
¡Dios, aún me tiemblan las piernas al recordarlo! Soy Fabi, la reina de los ordenadores en la oficina, y mi jefe, Jero, acababa de salir del hospital hecho un Cristo. Pierna y brazo izquierdos enyesados, costillas magulladas… Pobre, pero joder, qué guapo igual. Fui a su piso a instalarle el portátil para que teletrabajara. ‘Pasa, … Read more