Confesión caliente: mi paja salvaje con el vecino mirándome desde enfrente
Dios, qué calor de mierda. Aquí en Argelia, los días y noches se funden en un horno de más de 30 grados. Me tiro desnuda en la cama, el aire apenas roza mi piel sudada. Aburrida, perdida. Mis pensamientos se van directos al sexo. Imagino cuerpos de hombres duros, pollas tiesas rozando mis muslos, mi … Read more