Confesión ardiente: La viuda que me hizo correrme como nunca

Chica, tengo que contártelo todo. Sergio y yo nos vemos cuando podemos, folladas rápidas en su piso o el mío. Ese día quedamos en El Rincón de las Pucelas, ese tugurio con nombre cachondo. Venía de un viaje largo por Asia, con ganas de empotrarme contra la pared. Llegué temprano, empapada solo de pensarlo. Pero … Read more