Confesión ardiente: Mi tarde salvaje con Kisha, el coño en llamas
Estaba sola en mi pequeño estudio, bajo las sábanas, con la tele zumbando estupideces. El portátil en las rodillas, releyendo nuestras locuras del otro día con las chicas. Kathleen en París, las demás lejos. Me sentía vacía, cachonda, recordando cómo nos habíamos tocado, cómo el placer había fluido entre nosotras. Mi coño palpitaba solo de … Read more