Confesión ardiente en la cabaña del bosque: el demonio del deseo me poseyó
Ay, chicas, no sé por dónde empezar. Fue en esa cabaña vieja en medio del bosque, la que Jero y Fran descubrieron de niños. Íbamos los cuatro: yo, Paula, la de la uni que le pone a Jero; Fran, el mejor amigo; Mel, su novia tetona, y Jero, con esa mirada que me moja al … Read more