Confesión ardiente bajo la ducha: mi marido me comparte con nuestra amiga

Acabamos de vivir esa escena histórica con Violaine, mi marido Luc y yo. Nos metemos en la ducha comunal, esa enorme que cabe para cuatro. Agua caliente cayendo, nos abrazamos como adolescentes. Sus manos en mi piel mojada, mi aliento corto contra su cuello. Huele a sexo reciente, a sudor y deseo.

—¿Cómo estás? —le pregunto, voz temblorosa.

La chispa que enciende todo

—Bien, joder, increíblemente bien. ¿Y tú? No siento celos, ni remordimientos. Fue… natural.

Nos besamos, lenguas voraces. Sus manos bajan, agarra mi coño suave. Yo cojo su polla floja, la enjabono despacio, testículos resbaladizos. Risas nerviosas. Hablamos de lo que pasó. Su polla en el culo de Violaine, mi lengua en su clítoris.

—¿Diferente? —insiste ella, apretando mi clítoris.

—Sí, pero… necesito más pruebas —bromeo, gimiendo.

Toc, toc. Violaine entra desnuda, sonrisa pícara. Se mete entre nosotros, cara a mí. Sus tetas rozan las mías, pezones duros.

—¿Puedo unirme, tortolitos?

—Ven —digo, y nos besamos. Manos en coños ajenos, resbalosas de jabón. Luc nos enjabona las espaldas. Agua parada, gemidos suben. Nuestros dedos en clítoris, caderas apretadas. Competimos: ¿quién hace correr primero a la otra?

Violaine gime fuerte, tiembla, chorrea. No para, me acelera. Mi coño arde, exploto gritando, piernas flojas.

La tensión revienta. Razón perdida, solo instinto animal.

Sus ojos bajan a la polla de Luc, tiesa como palo. Risas. Yo la cojo, enseño a Violaine: dedos cruzados bajo el glande, piel sube y baja. Aprieta suave, varia ritmo. Sus culos contra mí, dedos en huevos, rozando ano.

Explosión de placer sin frenos

Luc contraataca: manos atrás, clítoris en rotación. Entramos en sus coños calientes, grasientos. Gemimos al oído, polla palpita. Aceleramos, crujimos placer. Ellas se desincronizan, yo las follo con dedos en el punto G. Gonflado, firme. Explosan, gritando, aferradas a mí. Luc salta por pellizco en huevos.

Agua otra vez. Besos triples, lenguas danzando. Polla entre tetas, rozando vientres.

Cansancio feliz nos invade. Nos secamos, frotándonos. En la mesa, confesamos: nos depilamos mutuamente. Coños lisos, desnudos.

—¿Te gusta? —pregunta Violaine, piernas abiertas.

Luc inspecciona: boca en coño de ella primero. Lengua en clítoris, labios, fondo húmedo. Violaine grita: —¡Más fuerte, joder! Casi como una tía.

Corre como loca, cuerpo arqueado.

Mi turno. Cyprine espesa, sabor fuerte. La devoro, explota rápido.

Abrazos tiernos, besos de amantes. Ellas se visten, murmuran: —Siguiente, la mamada.

—Jacuzzi cuando baje esa polla, pervertido —me dice riendo.

Recuerdo su piel ardiente, olores mezclados, gemidos eco. Fatiga dulce, deseo latiendo. Mañana más.

Leave a Comment