Confesión: La noche que el deseo me devoró con el marido de mi amiga
Ay, chicas, aún me tiemblan las piernas al recordarlo. Soy Angélica, cuarentona española con el fuego en las venas, casada con Fabián, mi amor abierto. La otra noche, cena en casa de Quim y su mujercita Melisa. Ella, una jevenita de 25, tetas firmes como en la canción de Clerc, él, un protestante tieso de … Read more