Confesión ardiente: Mi domingo de deseo salvaje con él

Ay, Dios… Acabamos de volver de esa escapada al campo un domingo por la mañana. Él y yo, solos en la casa vieja con chimenea encendida. Me miró con esos ojos hambrientos y dijo: ‘Quítate todo, despacio’. Mi corazón latió fuerte. Empecé a desabotonar la blusa, sintiendo su aliento caliente en mi cuello. Cada prenda … Read more