Confesión caliente: La noche que un tatuado polinesio me abrió el culo por primera vez
Era jueves por la noche, mi día favorito para salir sola. Ese limbo entre la semana muerta y el fin de semana loco. Fui al Félix, una brasserie nueva junto al canal San Félix. Sala grande, luces suaves, mesas separadas. Pedí langostinos y tartar de lubina con rosado. Me relajé, mirando el agua reflejando el … Read more