Confesión ardiente: Mi tanga de prueba que terminó en corrida en la boca

Ay, chicas, aún siento el calor en la piel. Soy Lola, la de la tienda de lencería en el centro. Ese día entró él, un tío de unos cuarenta, casado, buscando un tanga para su mujer. Lo vi mirándome las tetas bajo la blusa ajustada. ‘Pruébate esto’, le dije, guiñándole un ojo. Se quitó la … Read more

Confesión: La lluvia, el taxi y el detective que me hizo correrme como nunca

Dios, acabo de volver de Chicago y aún tiemblo recordándolo. Soy Jennifer, hija de un mafioso mexicano, pero eso da igual. Llovía a cántaros, salí corriendo de un diner cutre donde devoré unas fritas grasientas. El agua me calaba hasta los huesos, mi vestido se pegaba a la piel, marcando mis pezones duros y mis … Read more