Confesión ardiente: Mi orgasmo salvaje en la librería Moby Dick

Ay, chicas… Aún tiemblo al recordarlo. Soy Penélope, la de la librería Moby Dick. Después de aquella primera vez que me corrí como una loca frente a Octavio, mi jefe, huí avergonzada. Pero volví al día siguiente. Él no me dejó ni disculparme. ‘Fue maravilloso’, dijo con esa sonrisa pícara. Tomamos cafés, fumamos, y terminamos … Read more

Confesión ardiente: Mi siesta salvaje con Djamila y Vince

Era domingo, acababa de cerrar el restaurante después del mediodía. No abro hasta el martes, así que es mi fin de semana. Normalmente, me echo una siesta larguísima toda la tarde, sola, disfrutando el silencio. Pero hoy… uf, rompí la regla. No renuncié a dormir, pero fue una siesta… cochambrosa. Djamila esperaba a su chico, … Read more

Confesión: Sometí a mi becario en las archives y me corrió la cara

Ay, qué día… Llegué al curro con esa falda tan corta que Paul juraba era lo único decente. Pero mi coño ya palpitaba, empapado de pura frustración. Una semana sin follar como Dios manda. Entonces, el mail de Blackbird: ‘Quítate las bragas ya. Moja la silla con tu coño baboso. Foto o nada’. Cerré la … Read more

Confesión ardiente: mi polvo salvaje en el cine con un desconocido al lado de mi pareja

Ay, chicas… os lo juro, fue la semana pasada. Primavera suave, aire tibio. Fui al cine con mi novio, Javier. Nada planeado, solo ganas de película y mimos en la oscuridad. En la cola del cine de siempre, vi a ese tío. Alto, mirada que quema. Pelo revuelto, camisa ajustada marcando pecho. Me miró… dios, … Read more

Confesión ardiente en mi posada hippie: orgasmo grabado y sexo salvaje

Ay, chicas, aún me tiemblan las piernas recordándolo. Soy de España, pero llevo años en este pueblo perdido de la Drôme, regentando mi posada hippie, El Matricariat. Todo vibes de los 60, jukebox con canciones antiguas, incienso flotando… Ese día, con las manifestaciones jodiendo los mercadillos, llega él. Un tipo curtido, de viaje por brocantes … Read more

Confesión ardiente: el mozo y mi coño en llamas en la posada

¡Dios, aún me tiemblan las piernas al recordarlo! Viajaba en diligencia desde las afueras de París hacia la casa de mis primas en el campo. Tenía 19 años, pelirroja con pecas everywhere, y el viaje me ponía cachonda. El traqueteo me hacía sentir libre, oliendo a hierba caliente del sol. Paramos en una posada en … Read more

Confesión ardiente: Mi noche de juegos prohibidos con Eric y Vicente

Hace una semana de esa primera vez con Vicente, y Eric no paraba de mirarme con esa cara de curiosidad. Yo, calladita, pero hirviendo por dentro. ‘¿Qué tal te sentó lo de Vicente, amor?’, me soltó al fin una noche, con la voz temblorosa. Me reí bajito, sintiendo el calor subir por mi cuello. ‘Tú … Read more

Confesión ardiente: Mi encuentro prohibido con Stéphane y las fotos que nos volvieron locos

¡Dios, qué nervios tenía cuando sonó el timbre! Abrí la puerta y ahí estaba Stéphane, sonriendo con esa mirada pícara que tanto me gustaba en sus mails. ‘¡Hola, Marion! ¿O ahora eres María?’, bromeó. Le abracé fuerte, sintiendo su calor contra mi piel. ‘Pasa, ven al jardín, aquí hace un calor de cojones y nadie … Read more

Confesión caliente: Pillaron a mi compañero espiándome y nos corrimos como animales

No podía creerlo. Estaba en mi habitación, sola, con las piernas abiertas sobre la cama. Me quité la camiseta, mis tetas pequeñas, como mitades de limón, con pecas y pezones rosados gruesos, se quedaron al aire. La piel blanca brillaba bajo la luz tenue. Bajé las bragas, mi mata de vello castaño corto y espesa. … Read more

Confesión Caliente: Mi Juego Erótico con las Hermanas en la Playa Francesa

Era verano, como siempre, bajé al sur de Francia con mi mejor amigo. Toda la banda reunida: fiesta, alcohol, playas privadas y conquistas. Conocimos a dos hermanas que vivían cerca. Sandrine, la mayor, morena tímida con ojos claros, vientre liso y tetas puntiagudas que escondía. Vera, la pequeña, rubia allumeuse, con piernas largas y un … Read more