Confesión ardiente: exhibida al volante y follada salvaje en el capó

Dios, qué calor hacía ese día. Hypercalor, de esos que te empapan el short y la camiseta hasta que se pegan a la piel. Pablo y yo limpiando el garaje y el cobertizo desde la mañana, sudando como locos. Llegó el mediodía y la remolque llena, pero el vertedero cierra hasta las dos. ‘Necesitamos una … Read more

Confesión ardiente: Mi weekend loco en París con mis primas y el primo que me volvió loca

No sé quién propuso ese fin de semana en París, pero fue genial. Cuatro estudiantes: yo, mis primas Marta y Eva, y nuestro primo Alex. Llegamos a la Gare d’Austerlitz, calor de verano pegajoso, nos subimos al bus al hotel. Diez de la mañana, solazo. Nos pusimos faldas cortitas, tanguitas sexys debajo, blusas finas de … Read more

Confesión ardiente: Cómo Moby Dick me hizo correrme sin tocarme frente a él

Ay, chicas, no sé por dónde empezar. Soy Penélope, trabajo en la librería Moby Dick de Octavio, ese exmarino con ojos verdes que me vuelve loca. Ayer, después del café, le confesé que el relato ‘El balcón de señor A’ me había puesto tan cachonda que me toqué tres… no, cuatro veces. Él, con esa … Read more

Confesión ardiente: Mi polvo salvaje en la playa de Niza con un desconocido

Dios, aún tiemblo al recordarlo. Fue en Niza, hace unas semanas, en esa playa de guijarros calientes bajo el sol de julio. Yo, con mi bikini diminuto, boca abajo leyendo, el lazo del top suelto rozándome la piel. Sudor perlando mi espalda, el olor a sal y crema solar mezclándose en el aire. De repente, … Read more

Confesión ardiente en el camping: un desconocido me hizo suplicar por su polla

Estaba sola en el camping, plantando mi tienda bajo el sol abrasador. El aire olía a pino y tierra caliente. Entonces lo vi: un tío guapo, sacando sus cosas dos parcelas más allá. Solo, como yo. Le sonreí y le pinché: ‘¿Primera vez aquí, verdad?’ Se giró, con esa sonrisa cansada pero sexy. ‘Se nota … Read more

Confesión Ardiente: Mi Polvo Salvaje en el Pasillo del Hotel con un Rubio Espiando

Ay, chicas, aún me tiemblan las piernas recordándolo. Llegué al hotel temprano, con el corazón latiendo fuerte. El pasillo del primer piso, luces tenues de neones dorados en el techo, moqueta roja y gris amortiguando mis tacones nuevos. Llevaba mi gabardina blanca, debajo una falda corta con motivos florales, escote jugoso, medias con ligueros y … Read more

Confesión ardiente: Mi tarde sin bragas que acabó en un polvo brutal

¡Dios, chicas, aún me tiemblan las piernas al recordarlo! Soy Carmen, y os confieso lo que me pasó hace unas semanas con mi amiga Alba. Fuimos de compras, yo sin bragas bajo mi falda cortita, ella sin sujetador, con los pezones marcándose en su blusa fina. Empezó como un jueguecito. En la tienda de botas, … Read more

Confesión ardiente: Mi orgasmo salvaje en la librería Moby Dick

Ay, chicas… Aún tiemblo al recordarlo. Soy Penélope, la de la librería Moby Dick. Después de aquella primera vez que me corrí como una loca frente a Octavio, mi jefe, huí avergonzada. Pero volví al día siguiente. Él no me dejó ni disculparme. ‘Fue maravilloso’, dijo con esa sonrisa pícara. Tomamos cafés, fumamos, y terminamos … Read more