Confesión ardiente: cómo un desconocido maduro me folló hasta hacerme gritar

Ay, chicas, no sabéis lo que me pasó la otra noche. Soy Sandra, tengo veinticuatro, estudio horticultura y vivo con mis viejos en una casa cutre al final de la calle de las Almendras. No soy una belleza de revista, lo sé: tetas pequeñas, culo ancho, cara con granitos… pero tengo fuego dentro. Todo empezó … Read more

Confesión ardiente: Cómo un seminario me hizo perder el control con un desconocido

Todo empezó en ese seminario de tres días en un hotel precioso junto a un étang salado, frente al Mediterráneo. Representaba a mi agencia, pero mi matrimonio con Maxi llevaba siete años en la rutina. Necesitaba aire. Llegué el martes, cené con tres tíos: Jerónimo, el joven simpático de mi edad, Marcos el listo y … Read more

Confesión ardiente: Cómo Moby Dick me hizo correrme sin tocarme frente a él

Ay, chicas, no sé por dónde empezar. Soy Penélope, trabajo en la librería Moby Dick de Octavio, ese exmarino con ojos verdes que me vuelve loca. Ayer, después del café, le confesé que el relato ‘El balcón de señor A’ me había puesto tan cachonda que me toqué tres… no, cuatro veces. Él, con esa … Read more

Confesión caliente: el obrero tunecino que me folló como una puta en casa

Hola, soy Clara, 26 años, rubia natural, 1,71 m y curvas que vuelven locos a los tíos. Criada en familia católica, pero ahora vivo mis deseos sin frenos. Ese julio hacía un calor de cojones. Mis padres se fueron de viaje, yo sola en el piso mientras reformaban la fachada. Obreros en la nacelle, subiendo … Read more

Confesión ardiente: mi psiquiatra me folló el coño en sesión

Hasta hace poco, me costaba un mundo abrirme sobre mi vida íntima. Pero esta experiencia con mi psiquiatra lo cambió todo. Terminé mis estudios en Ciencias Políticas, pero acabé en trabajos de mierda mal pagados. Me encanta ponerme vestidos coloridos y ajustados que marcan mis curvas. Soy una tía activa, con amigos everywhere, pero en … Read more

Confesión remolcófila: cómo una remolque me hizo follar como loca

Me llamo Lola, tengo cuarenta y pico, vivo cerca de Toulouse en una casita heredada. Independiente, me flipa el bricolaje. Heredé la casa de mi tío abuelo, un lío de trastos por todas partes. Decidí retaparla yo sola. Primer paso: comprar una remolque en Norauto. Vestida con vaqueros y sudadera, el vendedor me explica todo. … Read more