Mi confesión: la noche que me entregué a un trouple en un hotel de lujo

Me paré frente al hotel, ese palacio con columnas y cristales brillando. El corazón me latía fuerte, como un tambor. ¿Qué coño hacía aquí? Parte de mí gritaba ‘vete a casa, María’, pero la otra… uf, la otra ardía. Quería follar, sentir algo real después de años de rutina con mi marido. Me había puesto … Read more

Confesión ardiente: Invocé demonios en el labo y me follé a toda la horda infernal

Ay, chicas… aún tiemblo al recordarlo. Soy Andrea, científica en un centro rarísimo fuera de la ciudad. Ese día me vestí con una falda ajustada bajo la bata, escote sutil… todo para que Antoine me mirara. Llevaba semanas intentándolo, coqueteando con voces suaves, roces ‘accidentales’. ‘Hola Antoine’, le dije con voz melosa al entrar. Él … Read more

Confesión ardiente: Mi marido me folló el culo como una bestia gracias al amuleto maya

Todo va de puta madre desde que mi maridito encontró ese colgante maya en una de sus locas expediciones por casas en venta. Dinero a raudales, casa nueva con piscina en forma de arco, dos cochazos relucientes… Mi armario explota de ropa, cambio todo cada dos meses, joyas por un tubo. Trabajo medio tiempo y … Read more

Confesión: Atada bajo la mesa, mamando su polla mientras desayunaba

Ay, Dios… aún siento el calor en la piel. Esta mañana, como siempre, me desperté antes que él. Preparé los nudos yo misma, la cuerda áspera rozando mis rodillas. Él se levantó, me miró con esos ojos que me derriten, y dijo: ‘Atate’. Mi coño ya palpitaba. Primero el nudo en la rodilla izquierda, apreté … Read more

Confesión ardiente: el mendigo que me hizo correrme como una puta

Era sábado, 24 de junio de 2019, mi cumple de cincuenta tacos. Corría por el paso del Havre, cerca de Gare Saint-Lazare, con tacones altos que me mataban en estos adoquines del demonio. ¡Pum! Tropiezo, caigo de bruces. La falda sube, el mentón besa el suelo, la nariz sangra un poco. Levanto la vista y … Read more

Confesión: Llorando me follé a un desconocido hasta correrme como loca

Uf… acabo de vivirlo, ¿sabes? Estaba hecha mierda, llorando a mares en esa calle oscura de Madrid. De repente, lo veo: alto, fuerte, mirándome con esos ojos que queman. No sé qué me pasa, pero me lanzo. Mis brazos lo rodean, mi cabeza en su hombro. Lágrimas calientes le mojan el cuello. Él… se queda … Read more