Confesión: Lo até en el almacén y lo follé hasta perder el control
Gimo bajito. Mi cabeza golpea contra la pared fría del almacén. Huele a cerrado, a aceite rancio y café viejo. ¿Por qué siento el suelo de hormigón bajo mi culo? Intento moverme… joder, las manos atadas con bridas. Abro un ojo. Neón parpadeante, luz sucia. Un tío de espaldas, murmurando. —Hostia… ¿dónde coño estoy? La … Read more