Confesión ardiente: El reencuentro con Fabián que acabó en sexo salvaje
Ay, Fabián… Después de lo del atentado, lo encontré en la capilla ardiente, destrozado. Sus ojos, hundidos en el dolor, me miraron como si yo fuera su salvavidas. Me tomó la cara con manos temblorosas, frías. Sentí su aliento caliente en mi piel, un roce que me erizó. Nos abrazamos fuerte, cuerpos pegados, sollozando. Su … Read more