Confesión ardiente: Mi marido me afeita el coño y nos follamos salvajes al borde del lago
Llevaba un buen rato esperándome mi marido, Luis, listo para ir a cenar con amigos. Yo llegaba tarde del shopping, con la tarjeta echando humo. ‘¿Buenas tardes?’, le grité desde las escaleras mientras corría al baño. Él refunfuñaba abajo, odiaba llegar tarde. Oí los grifos, frascos moviéndose… ‘¡Luis, ven a ayudarme, porfi!’. Subió arrastrando los … Read more