Confesión: La Azotaina que me Hizo Explotar de Placer
El aire estaba pesado, pegajoso, como en pleno junio. Apenas entraba una brisa en la habitación a media luz. Sentía ese peso en el pecho, el corazón latiéndome fuerte, bum-bum, como un tambor. Mis sentidos en alerta, el sangre hirviendo en las sienes. Tenía una venda de seda negra en los ojos, preparándome para lo … Read more