Confesión ardiente: Mi jefe me folló como una bestia en el archivo
Hace unos años, en esa empresa chiquita de informática, yo era la secretaria que lo llevaba todo: facturas, contabilidad, todo. Diez personas nomás. Mi jefe… uf, alto, más de uno ochenta, cuerpo atlético, ojos que te desnudan. No un dios griego, pero su inteligencia y esa sonrisa… me volvían loca. Tenía veinticinco, casada, pero por … Read more