Confesión ardiente: Mi jefe me folló como una bestia en el archivo

Hace unos años, en esa empresa chiquita de informática, yo era la secretaria que lo llevaba todo: facturas, contabilidad, todo. Diez personas nomás. Mi jefe… uf, alto, más de uno ochenta, cuerpo atlético, ojos que te desnudan. No un dios griego, pero su inteligencia y esa sonrisa… me volvían loca. Tenía veinticinco, casada, pero por … Read more

Confesión ardiente: la cámara oculta y el plug que me hizo explotar

¡Ay, Dios! Acabo de llegar a París para mi carrera. Dejo mi pueblo en Galicia, mi familia… todo. Me mudo con Céline, amiga de mi tía. Ese verano me inició a placeres que me queman las noches. Entro temblando, codigos, patio, escaleras estrechas. Cuarto piso. Su voz: ‘¡Ya voy!’. Me abraza. ‘Bienvenida, ¿viaje bien? Pasa’. … Read more

Confesión caliente: El semental que folló a mi novia delante de mí

Ay, chicas, no sabéis lo que es arder por dentro. Yo, Sofía, española de pura cepa, abierta como un libro porno. Uso apps de citas como mi patio de recreo. Mi novia Lola, bi hasta los huesos, necesitaba una polla de verdad para su cumple. Nada de juguetes. La organicé todo. Anuncio directo: ‘Dos tías … Read more

Confesión: El evadido que me hizo correrme como una puta en mi granja

Ay, chicas, no sé por dónde empezar. Soy Rosalía, secretaria en un cole de pueblo, vivo sola en la granja de mis padres. Todo cambió esa tarde. Bajé a la bodega con huevos y manzanas, y pum, una tos ronca. Me cago de miedo, agarro la horca. ‘¿Quién va?’, grito temblando. Sale un tipo mugriento, … Read more

Confesión ardiente en el camping: un desconocido me hizo suplicar por su polla

Estaba sola en el camping, plantando mi tienda bajo el sol abrasador. El aire olía a pino y tierra caliente. Entonces lo vi: un tío guapo, sacando sus cosas dos parcelas más allá. Solo, como yo. Le sonreí y le pinché: ‘¿Primera vez aquí, verdad?’ Se giró, con esa sonrisa cansada pero sexy. ‘Se nota … Read more

Confesión ardiente: follada salvaje en la trastienda de juguetes la Nochebuena

Era 24 de diciembre, las 15 horas. La nieve azotaba las ventanas de la agencia, todo Chicago paralizado. Yo, Carmen, la asistente de Dob Nooth, el detective rival de ese idiota de Don Booth. Preparamos paquetes cutres para regalar, riéndonos del frío que calaba los huesos. Pero el viejo Krunschik entró cojeando, pidiendo que vigiláramos … Read more

Confesión Ardiente: Mi Polvo Salvaje en el Pasillo del Hotel con un Rubio Espiando

Ay, chicas, aún me tiemblan las piernas recordándolo. Llegué al hotel temprano, con el corazón latiendo fuerte. El pasillo del primer piso, luces tenues de neones dorados en el techo, moqueta roja y gris amortiguando mis tacones nuevos. Llevaba mi gabardina blanca, debajo una falda corta con motivos florales, escote jugoso, medias con ligueros y … Read more

Confesión ardiente: la noche de San Juan que me folló como un animal

Apoyo mi mano arrugada en el viejo aparador de madera, miro las fotos. Toda mi vida ahí: hijos, nietos, bisnietos. Sonrío, serena. —¿Vienes a la cama, Antonia? La chispa que enciende el fuego —Llego ya, Juanito. Un momento. Aparece en la puerta, se acerca despacito. Me abraza por detrás, su mano áspera en mi hombro … Read more

Confesión ardiente: follada prohibida con el hermano de mi amiga en el Mas

Ay, chicas, acabo de volver de ese viaje loco al Mas provenzal, cerca de Perpignan. Mi amiga Melanie me invitó con su amante Josef, pero todo se desmadró con su hermano Albert. Ese hombre… huele a cabra salvaje, a sexo puro. Llegamos cansadas, cargamos las maletas en su viejo cacharro y subimos al Mas, piedras … Read more

Confesión ardiente: Mi victoria desnuda en el concurso de camisetas mojadas y el sexo salvaje que siguió

Ay, chicas, aún me tiemblan las piernas al recordarlo. Estábamos en Airlie Beach, después de un viaje infernal por la costa australiana. La puta coche nos había jodido vivo: embrague roto, luces que no iban, calor de cojones en la tienda. Mi novio y yo, al borde del colapso. Pero llegamos al hotel, playa paradisiaca, … Read more