Confesión: La niebla que encendió mi coño en llamas
Ay, chicas, acabo de llegar a casa y aún tiemblo. Os lo cuento fresco, como si estuviera reviviéndolo ahora. Anoche volvía tarde del rodaje, esas fotos en lencería que me dejan el cuerpo ardiendo. La calle empedrada, renovada hace poco, resonaba con mis tacones altos, negros, apretando mis pantorrillas. Llevaba una chaqueta larga marrón rozándome … Read more