Confesión: El evadido que me hizo correrme como una puta en mi granja

Ay, chicas, no sé por dónde empezar. Soy Rosalía, secretaria en un cole de pueblo, vivo sola en la granja de mis padres. Todo cambió esa tarde. Bajé a la bodega con huevos y manzanas, y pum, una tos ronca. Me cago de miedo, agarro la horca. ‘¿Quién va?’, grito temblando. Sale un tipo mugriento, … Read more

Confesión ardiente en el camping: un desconocido me hizo suplicar por su polla

Estaba sola en el camping, plantando mi tienda bajo el sol abrasador. El aire olía a pino y tierra caliente. Entonces lo vi: un tío guapo, sacando sus cosas dos parcelas más allá. Solo, como yo. Le sonreí y le pinché: ‘¿Primera vez aquí, verdad?’ Se giró, con esa sonrisa cansada pero sexy. ‘Se nota … Read more

Confesión ardiente: follada salvaje en la trastienda de juguetes la Nochebuena

Era 24 de diciembre, las 15 horas. La nieve azotaba las ventanas de la agencia, todo Chicago paralizado. Yo, Carmen, la asistente de Dob Nooth, el detective rival de ese idiota de Don Booth. Preparamos paquetes cutres para regalar, riéndonos del frío que calaba los huesos. Pero el viejo Krunschik entró cojeando, pidiendo que vigiláramos … Read more

Confesión Ardiente: Mi Polvo Salvaje en el Pasillo del Hotel con un Rubio Espiando

Ay, chicas, aún me tiemblan las piernas recordándolo. Llegué al hotel temprano, con el corazón latiendo fuerte. El pasillo del primer piso, luces tenues de neones dorados en el techo, moqueta roja y gris amortiguando mis tacones nuevos. Llevaba mi gabardina blanca, debajo una falda corta con motivos florales, escote jugoso, medias con ligueros y … Read more

Confesión ardiente: la noche de San Juan que me folló como un animal

Apoyo mi mano arrugada en el viejo aparador de madera, miro las fotos. Toda mi vida ahí: hijos, nietos, bisnietos. Sonrío, serena. —¿Vienes a la cama, Antonia? La chispa que enciende el fuego —Llego ya, Juanito. Un momento. Aparece en la puerta, se acerca despacito. Me abraza por detrás, su mano áspera en mi hombro … Read more

Confesión ardiente: follada prohibida con el hermano de mi amiga en el Mas

Ay, chicas, acabo de volver de ese viaje loco al Mas provenzal, cerca de Perpignan. Mi amiga Melanie me invitó con su amante Josef, pero todo se desmadró con su hermano Albert. Ese hombre… huele a cabra salvaje, a sexo puro. Llegamos cansadas, cargamos las maletas en su viejo cacharro y subimos al Mas, piedras … Read more

Confesión ardiente: Mi victoria desnuda en el concurso de camisetas mojadas y el sexo salvaje que siguió

Ay, chicas, aún me tiemblan las piernas al recordarlo. Estábamos en Airlie Beach, después de un viaje infernal por la costa australiana. La puta coche nos había jodido vivo: embrague roto, luces que no iban, calor de cojones en la tienda. Mi novio y yo, al borde del colapso. Pero llegamos al hotel, playa paradisiaca, … Read more

Confesión ardiente: orgía salvaje en un velero con mi hermana y mi amiga

Me llamo María, tengo 22 años, morena con ojos marrones y piel mate. Dicen que soy un bombón. Ese verano del 2000, unas vacaciones en una escuela de vela en Bretaña, en un velero precioso de diez metros. Éramos diez: solo dos tíos, Maxi y Thierry, y nosotras, ocho chicas calientes. Mi hermana Julia, de … Read more

Confesión ardiente: Mi trío salvaje con Mustapha y la vecina voyeur

Ay, Dios… Aún siento el calor en la piel. Estaba con Mustapha, mi semental marroquí, follando como animales en mi pisito de París. Su polla gruesa me llenaba el coño hasta el fondo, embistiéndome con fuerza. Yo gritaba, sí, gritaba como una loca: ‘¡Más duro, joder, rómpeme!’ El sudor nos pegaba, su aliento caliente en … Read more

Confesión caliente: Mi trío salvaje con un desconocido de 34 en el loft

Estaba en esta ciudad universitaria con mi amiga, celebrando nuestros 18 recién cumplidos. Martes por la noche, pero nos daba igual. Bebidas, risas, el alcohol nos tenía calientes. Entramos en un bar cutre cerca del hotel donde él se hospedaba, sin saberlo. Nos sentamos al lado de este tío bueno, unos 34 años, mirada de … Read more