Confesión ardiente: cómo Martial me hizo caer en su cama

Llegué a casa de Martial el domingo por la noche, nerviosa como una colegiala. Él, alto, fuerte, con esa mirada que me desnuda. Me besó en la puerta, suave al principio, luego con hambre. Su aliento caliente en mi cuello, sus manos en mi espalda baja… Dios, ya sentía mi coño humedecerse. Pero me contuve. … Read more

Confesión ardiente: Mi noche de lobo en La Croisette

Estaba recostada en el sofá, tiritando pese a las brasas que devoraban el tronco en la chimenea. ¡Maldito invierno! Me sentía grippada por dentro, como si algo se hubiera atascado en mi alma. Treinta y dos años y sola como una vieja. Paul se largó hace cuatro meses con esa rubia, y yo aquí, consumiéndome … Read more

Confesión: Mi trío salvaje con mi sumisa y el placer que nos consumió

Ay, chicas… aún me tiemblan las piernas al recordarlo. Vivía en Toulouse con mi amor, un hombre de 45 que me dominaba como nadie. Yo, Ana, 32 años, morena, con curvas que volvían loco a cualquiera. Alquilamos una habitación en nuestro piso grande a Marie, una chiquilla rubia de 20, flaca, tímida pero con ojos … Read more

Confesión caliente: La noche que un tatuado polinesio me abrió el culo por primera vez

Era jueves por la noche, mi día favorito para salir sola. Ese limbo entre la semana muerta y el fin de semana loco. Fui al Félix, una brasserie nueva junto al canal San Félix. Sala grande, luces suaves, mesas separadas. Pedí langostinos y tartar de lubina con rosado. Me relajé, mirando el agua reflejando el … Read more

Confesión ardiente: Perdí el control con un desconocido en la piscina de California

Dios, qué calor en este condo de San José. Noche eterna, pájaros chillando, yo sudando bajo la sábana. Me revuelvo, mis tetas resbalan pegajosas, mis muslos empapados. La resaca me martillea la cabeza. Me quito la sábana, manos en la piel húmeda. Me toco los pechos, los masajeo hondo, como untando aceite. Pinozones duelen al … Read more

Confesión ardiente: Mi jefe me folló como una bestia en el archivo

Hace unos años, en esa empresa chiquita de informática, yo era la secretaria que lo llevaba todo: facturas, contabilidad, todo. Diez personas nomás. Mi jefe… uf, alto, más de uno ochenta, cuerpo atlético, ojos que te desnudan. No un dios griego, pero su inteligencia y esa sonrisa… me volvían loca. Tenía veinticinco, casada, pero por … Read more

Confesión ardiente: la cámara oculta y el plug que me hizo explotar

¡Ay, Dios! Acabo de llegar a París para mi carrera. Dejo mi pueblo en Galicia, mi familia… todo. Me mudo con Céline, amiga de mi tía. Ese verano me inició a placeres que me queman las noches. Entro temblando, codigos, patio, escaleras estrechas. Cuarto piso. Su voz: ‘¡Ya voy!’. Me abraza. ‘Bienvenida, ¿viaje bien? Pasa’. … Read more

Confesión caliente: El semental que folló a mi novia delante de mí

Ay, chicas, no sabéis lo que es arder por dentro. Yo, Sofía, española de pura cepa, abierta como un libro porno. Uso apps de citas como mi patio de recreo. Mi novia Lola, bi hasta los huesos, necesitaba una polla de verdad para su cumple. Nada de juguetes. La organicé todo. Anuncio directo: ‘Dos tías … Read more